La mentalidad positiva como herramienta del triunfo

“Si crees que puedes o crees que no puedes, estás en lo cierto”. Henry Ford

Piénsalo un momento… ¿Qué diferenciá a quienes logran lo que se proponen de los que no?

Estoy convencido que –fundamentalmente- la actitud. La actitud mental. El mantener una mentalidad positiva.

Hablar correctamente en público requiere pensar positivamente. Creer que es posible lograrlo, que se va a hacer bien, que podemos trasmitir adecuadamente el mensaje que hemos preparado. Sin esa mentalidad, muy difícilmente conseguiremos un buen resultado.

De hecho, es un elemento que contribuye, conjuntamente con la respiración adecuada, a controlar los nervios. Cuando sabemos –necesitamos saberlo- que somos capaces de lograr cualquier cosa que nos propongamos, cualquier cosa que en realidad deseemos, nuestra mentalidad cambia. Nuestra actitud, la forma de ver, de percibir las cosas permite que, por mucho trabajo y esfuerzo que se requiera, este finalmente se verá recompensado con la obtención de aquello que buscábamos.

Hablar BIEN en público, por supuesto, no es la excepción.

Así que un elemento indispensable es mantener esa actitud positiva, que en este caso particular vamos a traducir de manera visible con… una sonrisa. 

Si, con una simple y poderosa sonrisa.

Pocas veces nos detenemos a pensar en todo lo que puede provocar y transformar una sonrisa sincera, una sonrisa honesta.

¿Qué reacciones genera?

En nosotros –está comprobado científicamente- sonreír libera endorfinas, las cuales permiten reducir el estrés y crean un sentimiento positivo.

En los demás –generalmente, pues nunca faltan los “amargados”, pero afortunadamente son la minoría- la respuesta natural es que nos “paguen con la misma moneda”, esto es, con otra sonrisa.

En ambas “partes” se desarrollará un “círculo virtuoso” donde se producirá energía positiva que provocará un ambiente favorable para nuestra presentación.

Son evidentes las ventajas y beneficios que ello tiene si pensamos hablar ante más de una persona. Una sonrisa nos ayudará -como ya mencionamos- a controlar mejor los nervios, a establecer una sinergia con nuestro auditorio, a mantener una actitud y mentalidad positiva. Funciona –en verdad- muy bien.

Te invito a intentarlo, a ponerlo en práctica 🙂

Ejercicio.
Sonríe. Sonríe. Sonríe. 🙂

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